La anécdota de la l-carnitina y por qué no funciona

carnitinaHoy quiero hablaros de una curiosa anécdota que tuvo lugar en la tienda donde suelo adquirir mis suplementos básicos, y que ilustra perfectamente tanto el desconocimiento de la población en general sobre nutrición como el error fatal de dar importancia preponderante a los suplementos, en este caso la l-carnitina, sobre una buena dieta.

 

 

La historia

Recuerdo que fue el año pasado antes de verano, allá por mayo, fecha en la que la gente suele acudir a las tiendas de suplementos con el objetivo de encontrar un producto milagroso que le ayude a adelgazar drásticamente.

Entré en la tienda a la que suelo acudir a comprar, saludé al encargado (al que ya conozco de hace tiempo) y me puse a mirar los productos, ya que antes de adquirir algo soy muy curioso y me gusta investigar las características y propiedades aquello que me puede echar un cable. Tres minutos más tarde entró una señora que rondaría los 40 años; mentiría si dijese que no estaba bastante pasada de peso, pero no era algo exagerado ni llamativo. El encargado la atendió amablemente y ésta dijo que necesitaba adelgazar al menos 7 kg, y que un amigo le había recomendado usar l-carnitina porque “es de lo que más se usa porque eleva la temperatura corporal”. Ciertamente, me quedé sorprendido ante tal afirmación y pensé para mí mismo: “Ay, madre”.

En ese momento, y lejos de mirar por las ventas como le correspondería (con toda lógica), el encargado le hizo un par de preguntas: “¿Hace ejercicio?”, “¿Cuantas veces come al día?”. Las respuestas de la señora fueron las siguientes: “No hago ejercicio”, “como dos veces al día”. Suspiré, y suspiró el encargado también. Pues bien, le recomendó “que hiciese deporte y que cuidase su alimentación porque tomar l-carnitina no le iba a servir absolutamente de nada”. Toma ya. Para que veáis que también hay gente que le pone sentido común y ante tal situación decide contarle a una señora la verdad, a una mujer que quizá no volviese a acudir a la tienda. Bueno, sí, también es cierto que el encargado le dijo: “Aquí también podemos asesorarte con la nutrición“, pero lo relevante es el hecho.

La conclusión

suplesssssssComo bien he aprendido yo a base de darme palos, la señora optó por seguir la lección magistral del encargado y enterarse antes de cómo debía comer para perder esos 7 kg, algo que cuesta muchísimo esfuerzo y no se consigue en dos meses.

Este es solo un ejemplo más del desconocimiento general, y la moraleja me lleva una vez más al primer post que publiqué: los suplementos no te van a cambiar el cuerpo ni un ápice si primero no empiezas a alimentarte como es debido. Ojalá se diese cuenta.

¿Es útil realmente la l-carnitina?

Me gusta probar los suplementos antes de juzgarlos, y yo lo hice: en este caso mi respuesta es un rotundo “no“. Lo primero, porque a mí no me hizo absolutamente nada que no hubiese conseguido con cardio, HIIT o entrenamiento pesado. Luego descubrí el por qué: lo primero, porque la l-carnitina es un aminoácido que produce nuestro propio cuerpo a partir comida como los lácteos o la carne, y en suficientes cantidades como para no meternos más desde fuera. Y lo segundo, porque aunque tomásemos un suplemento de l-carnitina, nuestro cuerpo oxidaría la misma cantidad de grasa ya que los niveles de ésta no aumentan ni disminuyen durante o después del ejercicio (Mitos y realidades de la l-carnitina).

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